El año 1983 en una casona de Concepción ubicada en Freire 1827 nace el Colegio Chileno-Árabe, bajo la visión de Nicolás Yarur, junto a un grupo de amigos chilenos y descendientes árabes residentes en Concepción, con intención de aunar la colectividad árabe de la región en un proyecto educativo. El interés de aportar a la ciudad y sus habitantes con las inmensas riquezas culturales e intelectuales llegadas a Chile desde el Medio Oriente, abriendo así las puertas a toda la comunidad, se transformó en el tercer colegio árabe de Chile, siendo primero el Colegio Árabe de Viña del Mar y luego el Colegio Árabe de Santiago.

Para poder dirigir y encausar todo el quehacer de la colectividad árabe se creó la Corporación Cultural y Educacional Chileno-Árabe de Concepción en el año 1982, que desde entonces ha buscado incesantemente el desarrollo y proyección de la herencia que sus antepasados con orgullo conservaron en este país tan lejano para ellos. Así los señores Nicolás Yarur, Hernán Gouet, Domingo Abudoj Jorge Giacaman, Antonia Hanania y Emilio Gidi, entre otros, vieron en el colegio la herramienta propicia para enraizar la cultura árabe en el Gran Concepción y devolver la mano a la ciudad que les dio cobijo, con una entidad educacional de alto nivel que no solo tuviese su objetivo en los logros académicos, sino también en la formación de personas íntegras y capaces de vivir en sociedad y armonía.

con 7 alumnos divididos entre Kinder y Primero Básico y solo dos profesoras este sueño dio sus primeros pasos, desarrollándose a paso firme y atento a las necesidades de una ciudad creciente y pujante, que pronto se vio en la necesidad de buscar un nuevo techo. Fue entonces en el año 1990 que el colegio se trasladó a Chiguayante gracias al Estadio Árabe, donde se construyó un nuevo edificio pensado para la labor educacional que ahí se refugiaría. Con el nuevo edificio ubicado en la avenida La Alhambra de Chiguayante el colegio encontró el lugar propicio para ampliar no solo los espacios, sino la cantidad y calidad pedagógica tanto dentro como fuera de la sala de clases, complementada con actividades extraprogramáticas y deportivas.

Así el Colegio Chileno-Árabe se consolidó como una de las instituciones educacionales importantes de la capital de la octava región, pero sin permitir que eso detuviera el desarrollo constante  de jóvenes emprendedores y hábiles requiere. Como complemento al desarrollo escolar entre los años 1993 y 1998 el Colegio Chileno-Árabe de Chiguayante creó lazos de amistad entre los colegios árabes de Chile con variados encuentros interculturales. Luego, en alianza con la Universidad de Chile y el Centro de Estudios Árabes de Santiago, se desarrolló entre 1997 y 1998 el primer Diplomado en Cultura Árabe de la región. Todos esfuerzos reconocidos por la fundación Belén 2000 que en el año 2004 premió al colegio por su incesante labor a favor de la difusión de la cultura árabe y la educación.

Frente a un mundo globalizado el colegio implementa en el año 2006 un plan bilingüe desde Pre-Kinder hasta Quinto Básico, como forma de preparar a los alumnos para un mundo que no se detiene en las fronteras del lenguaje.

Durante los últimos años, luego de obtener variados puntajes nacionales el colegio ha procurado mantener un alto nivel de rendimiento en sus alumnos, voluntad reflejada en los resultados SIMCE del año 2013 posicionando en un lugar privilegiado al proyecto educacional resguardado por la Corporación Cultural y Educacional Chileno-Árabe  de Concepción, ahora presidida por Don Emilio Gidi Samur. Estos logros no solo se han visto reflejados dentro de las aulas, ya que la participación del colegio en distintos encuentros interescolares ha dejado el nombre de nuestra ciudad en alto, de la mano con la herencia árabe.